CONSECUENCIAS

Las consecuencias, además de serias, son graves para el menor y su familia:

–          Daños psicológicos en la víctima: depresión infantil, descenso de la autoestima, desconfianza, cambios de humor repentinos y bruscos, bajo rendimiento academico, aislamiento, alteraciones del sueño y de la alimentación, ideas e intentos de suicidio…

–          Daños físicos en la víctima: heridas, traumatismos o lesiones derivadas de los actos sexuales denigratorios que el ciberacosador lleva a cabo sobre la víctima violaciones, vejaciones, etc.

–          Daños a nivel familiar: falta o empeoramiento de las relaciones y de la comunicación a nivel familiar, chantajes a la propia familia por parte del acosador, etc.